Mirta Artruda

Tengo 82 años. Entré al residencial Dos Soles inicialmente por quince días, porque había sufrido varias caídas y no quería causarle preocupaciones a mi familia. Luego de conocer el residencial fue que decidí quedarme a vivir.

Hoy en día gracias a la ayuda del personal y de mi familia es que me siento bien. Logré entablar amistades con las cuales disfruto compartir de las actividades diarias. Ahora me siento muy bien cuidada y puedo afirmar que encontré la tranquilidad.