Margarita Boggiani

Cuando me hablaron de ir a una residencial no me imaginé que fuera tan ligero. Conocí muchas residenciales antes. No quise ir a la que había estado mi esposo ya que me traía recuerdos no muy placenteros. Las residenciales a las que habían ido mis hermanas eran muy desprolijas. Honestamente, no me gustaban.

Mis hijos encontraron el residencial Garibaldi y aquí me encuentro como en familia, nos llevamos muy bien. Hacemos actividades y paseos entretenidos, además estoy rodeada de personas muy agradables con las cuales tengo una relación cercana. El personal es encantador, siempre está contento y con gran disposición, ha sido de gran ayuda especialmente en esos momentos donde los ánimos no son los mejores. Tenemos un cantante que toca la guitarra y canta precioso. También tenemos un fondo con plantas, flores, pájaros y un living de jardín encantador.

Por ahora a todos les digo que, por todo lo que me dan, quiera Dios lo pueda disfrutar muchos años más.

¡Gracias amigas mías!