Luis Alberto Pérez

Mi nombre es Luis Alberto Pérez y me gustaría compartir mi historia.

El 27 de setiembre del 2011, sufrí un infarto cerebral y fui atendido en el Hospital Maciel. Recuperado del infarto, pero aún con consecuencias del mismo, me atoré. A partir de ese momento, no pude ingerir más alimentos vía bucal sino a través de una gastroenterostomía. A los 27 días me dieron el alta previa y mis hijos tomaron la decisión de internarme en la casa de salud, donde aún vivo. A la cual llegué en silla de ruedas y debiendo utilizar pañales.

La calidad de la atención, la ayuda familiar y diversos tratamientos, hicieron que a los tres meses de estadía mi recuperación fuera evidente. Sobre todas las cosas, la permanente atención y el trato humano del personal –estable– del residencial, ayudaron a que pudiese dejar los pañales y cambiar la silla de ruedas por el andador. Quiero dejar constancia que, una vez que pude caminar solo con bastón, se me permitía salir.

Me gustaría destacar la buena alimentación y cuidados que recibo en este lugar. En Casa Setiembre encontré un profesor de gimnasia y una profesora de manualidades cuya ayuda fue crucial en mi recuperación de las facultades que naturalmente se van perdiendo.